Cuando la persona fotografiada ve la cámara, el fotógrafo ya no se está observando simplemente
Al ser devuelta la mirada, quien retrata, quiéralo o no, forma parte de la fotografía
Se rompe la promesa del sueño, del ensueño.
Ya no estamos observando a través de una ventana, nos encontramos ahí, físicamente ahí. Y se es lo que se es.
La imagen, solo con la mirada, se hunde irremediablemente, en la realidad.
© 2010 juanfernando